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La distimia se puede confundir con la pereza

No son pocas las personas que se quejan de mal humor, policlínicas, desmotivadas, arrepintiéndose de la vida, viendo siempre el aspecto negativo de las cosas y siempre refiriendo sentir “pereza” y cansancio persistente. Algunos pueden tener un tipo de depresión: distimia.

La distimia es un trastorno del estado de ánimo, también conocido como trastorno depresivo persistente o trastorno de mal humor. Este tipo de depresión es muy prevalente y afecta a alrededor del 4% al 7% de la población mundial. Durante mucho tiempo, la distimia se interpretó como un rasgo de la personalidad, una característica idiosincrásica de la persona y no una depresión en sí.

El problema de la distimia es que este trastorno no se toma muy en serio, confundiéndose con características de personas de mal humor, maleducadas, de mal humor o incluso perezosas, procrastinantes, que “viven en el mundo de la luna”, sin “deseos” “hacer nada”. Evidentemente, las personas con algunas de estas características no son necesariamente distímicas.

Evidentemente hay personas de mal humor o quejándose como rasgo de personalidad, como característica del ser y estar en el mundo. También existen condiciones ocasionales, por ejemplo, el mal humor resultante de un día sin éxito, o incluso la tristeza experimentada por la pérdida de un ser querido, provocando sentimientos de desesperanza y dolor.

Para un diagnóstico de distimia, es necesario que la persona presente al menos 2 años, todos los días y la mayoría de los días, los siguientes síntomas físicos y psíquicos que se enumeran a continuación:

Entre los síntomas físicos:Mal humor, cansancio (sin grandes esfuerzos), lentitud, ansiedad, disforia, quejas constantes, insatisfacción (nada es bueno), negatividad y pesimismo (no ve nada positivo en las circunstancias), anhedonia (no tiene ganas de hacer las cosas) que lo hacían antes, incluso aquellos que eran placenteros), dificultad para concentrarse, desesperanza, tristeza, cambios en el apetito, descuidos en los cuidados higiénicos, problemas para dormir, irritabilidad, dificultad para mantener el foco de actividades y dificultades para memorizar.

Entre los síntomas psíquicos:
Sarcasmo, culpa y baja autoestima, entre otros.

Una de las características más importantes de la distimia es su cronicidad, pues si bien es un trastorno con síntomas leves, es una enfermedad de bajo perfil, a menudo silenciosa y confundida con características psicológicas, que a menudo enmascara un diagnóstico y dificulta el proceso de tratamiento. En cuanto al rendimiento, las personas que desarrollaron Distimia son capaces de ejercitar sus actividades, pero a un gran costo, con mucha lentitud, sintiéndose muy cansados, lo que muchas veces se confunde con la pereza, sobre todo en niños que no están motivados por sus estudios.

La distimia trae muchas pérdidas en todos los ámbitos de la vida, debido a todos los síntomas enumerados y si no se trata, puede desarrollar otras comorbilidades, así como otros tipos de depresión.

Causas de distimia:
Las causas son multifactoriales. Los factores genéticos y bioquímicos, así como los eventos estresantes y traumáticos, desencadenan el desarrollo de distimia, principalmente genética