Sáb. Jun 19, 2021

Latino News

Noticias de Hazleton y el mundo

Fundado el 20 de mayo de 2013

Las tres causales y una lógica que divide

Las tres causales y una lógica que divide

En nuestro país se había dicho que el único tema capaz de dividir a la sociedad dominicana era el tema, pero ahora vemos que no, el de las tres causales logra esa situación odiosa en la que nadie se pone de acuerdo porque enfrenta a dos sectores con posturas claras, definidas y creo que radicales.

Si analizamos de manera detenida las tres causales al menos las dos primeras parecen tener lógica entonces, ¿por qué se opone la Iglesia? Trataré de explicar este fenómeno primero presentando lo que dicen ambas partes y al final ofreceré mi alternativa.

La primera causal se refiere a una madre que su estado de salud le impide llevar su embarazo a buen término y seguir viviendo. A este respecto se habla que se debe buscar salvar ambas vidas, posición que la Iglesia apoya. El asunto clave aquí está en la palabra “deben” pues esto no siempre es posible y los sectores que defienden el derecho de abortar afirman que se puede argumentar que son pocos casos, pero aún siéndolo esas pocas mujeres merecen poder proteger sus vidas si así lo desean.

La segunda causal presenta la situación de embarazos en las que el bebé, tiene condiciones incompatibles con la vida. En estos casos no hay posibilidad de que este embarazo termine con un ser humano que pueda seguir adelante tras salir del vientre de la madre.

Según el parecer de quienes apoyan esta causal, no se refiere a padecimientos que impiden el desarrollo esperado de un ser humano, sino de condiciones que hacen imposible la vida. Ellos entienden que en estos casos la madre debe tener el derecho a decidir no continuar para lo cual deben haber reglas claras y si la madre decide seguir adelante pues bien que lo haga, eso es loable, pero no tiene razón de ser obligatorio cuando ya la ciencia tiene claras tales situaciones.

La tercera es la causal más conflictiva de todas, cuando el embarazo es fruto del incesto o una violación. En el caso de las dos primeras causales existen protocolos establecidos por la ciencia y la medicina, por consiguiente es un debate hasta cierto punto anodino cuyas motivaciones reales parece no se han planteado con claridad ante la población. Pero en el caso de esta última es difícil dejar fuera las creencias y valores pues no se trata de un problema propiamente al científico, sino a la motivación plenamente humana.

Es preciso convenir que esta tercera causal es una situación en la que todas las soluciones son peores porque esa niña o mujer lleva consigo el trauma de una violación y se enfrenta a otros posibles traumas más cualquiera sea la decisión. Por una parte, si alumbra tendrá que ver el resultado de ese acto cada día. Si en lugar de alumbrar decide abortar se enfrenta a otros traumas derivados de esto. No hay aquí soluciones fáciles ni neutras.

¿Cuál es mi alternativa? Me sumo a las voces que han levantado el argumento de que el tema sea objeto de una ley especial y no del Código Penal, porque incluir el tema en el Código constituiría una acción que de entrada descalifica el asunto como un tema de derecho humano según lo califican los sectores que defienden las tres causales.

De insistir mantenerlo en el código los que están luchando por la inclusión de las tres causales estarían errados/as porque colocan el tema del aborto en la misma categoría que un homicidio en defensa propia, y éste último sí que tiene que ser objeto de Código Penal.